jueves, 5 de septiembre de 2013

Haga crecer su negocio mediante la modificación de los hábitos



   Toda nuestra vida es una sucesión de hábitos, desde que nos levantamos comienza una seguidilla de hábitos como: ducharse, cepillarse o desayunar y no es solo lo que hacemos, sino cómo lo hacemos; en función a eso se estructuran los hábitos. 

   A la largo de nuestra vida vamos introduciendo nuevas costumbres, sustituimos unas por otras y también desechamos algunas, solemos fijar patrones que mantenemos durante un tiempo según lo que estemos haciendo: el recreo en la escuela, el trasnocho de la entrega en la universidad, la caminata mañanera en los 50, etc.

   Las empresas también influyen en nuestros hábitos, el éxito del cepillado dental como lo conocemos hoy en día es un éxito global, todos nos cepillamos los dientes, y comenzó con una campaña de pepsoden. Más recientemente Twitter y Facebook abrieron nuevos caminos en la manera de relacionarnos, no solo nutriendo nuestros hábitos sociales, también creando un hábito de Híper–conexión.

   Las mentes visionarias que crearon todos estos conceptos permitieron que sus creaciones se convirtieran en hábitos y las empresas pueden hacer o crear nuevas rutinas que involucren a sus productos, que sean exitosos, y que sus ingresos crezcan y se sostengan en el tiempo. 

No siempre es necesario crear un nuevo hábito, sino simplemente incluir los productos en las rutinas ya existentes. Para el caso del uso de pasta dental tenemos el hilo dental o el enjuague bucal. Facebook y Twitter han multiplicado estas posibilidades, se puede jugar, compartir fotos, organizar reuniones de tuiteros, etc. Estos medios sociales serán sustentables siempre y cuando los elementos que sustentan el hábito se mantengan; es decir, no sean susceptibles a los cambios culturales, la edad y otros movimientos de influencia. 

   Nuevamente pienso en la pasta dental, y creo que esta se quedará hasta que se invente un enjuague con nanotecnología que realice el mismo trabajo que el cepillado. 

Twitter y Facebook entran justo debajo de sexo y sueño, en la dificultad de resistirlos como impulso, ¿Cuántas veces verificamos el twiter, solo como un impulso, aun cuando disponemos de una alerta que nos indica cualquier cambio en el tweetline? Estas compañías de medios sociales tendrán éxito siempre y cuando mantengan los elementos que sustentan los hábitos. 

   El futuro está lleno de costumbres, y las empresas tendrán éxito si sus productos o servicios son fundamentales para el mantenimiento de esos hábitos. Las empresas no pueden centrarse sólo en la satisfacción de las necesidades y expectativas de los clientes, tienen que atender a sus percepciones, cosas que los clientes ni siquiera saben que necesitan hasta que los ven. 

   El iPhone es el ejemplo más citado de esto -ni siquiera sabíamos que lo necesitábamos- pero cuando el mundo vio el iPhone, lo abrazó. Estas categorías de productos no se basan en focus group, sólo los visionarios pueden imaginar realmente su utilidad, que crean hábitos completamente nuevos y alteran los mercados.

   Ser exitoso cambiando los hábitos de los clientes es la base de muchas marcas exitosas. El proceso de remodelación de los hábitos de consumo no necesariamente tiene que ser rápido o perjudicial para los clientes. Y no necesita de todos los segmentos de mercado para ser introducidas, iPhones y cámaras digitales ciertamente no funcionan para todos los segmentos del mercado. Pero con el tiempo, se difunde y finalmente, transformaron sus sectores.

   Empresas B2B que se centran en las soluciones empresariales no son diferentes. Para tener éxito, tienen que centrarse en la creación de nuevos hábitos dentro de ellas, o en la consolidación de un hábito existente por lo menos. Por ejemplo, el modelo de negocio de las empresas que utilicen una video conferencia, se fundamenta en la idea que las empresas se moverán de las reuniones físicas a las virtuales. 

    En este reajuste de los hábitos radica la innovación. Las empresas que descubran una forma de nicho para cambiar las costumbres - y que hagan sus propios productos y sub-productos, constituirán un elemento esencial del cambio de hábito - serán los que van a sobrevivir y crecerán.

¿Qué hábito está transformando su propio negocio?


Gonzalo Riveros Fasciani Consultor
Teléfono: (+58) 212 2576025 / 212 2573219 / 414 1290059

Calle Los Médanos, Edificio Jardin Macaracuay II; C41, Colina La California

Caracas-Venezuela

jueves, 29 de agosto de 2013

Los principiantes se enfurecen con clientes. Los profesionales los educa




    
    Haciendo mi rutina matutina de leer varios blogs de negocios, tecnología y emprendimiento, me topé con éste interesante artículo el cual he decidido traducir y compartir con ustedes. El artículo fue escrito por Paul Jarvis, diseñador gráfico y amante de la tecnología quien en ésta oportunidad nos explica la importancia de educar a nuestros clientes y saber cuándo y cómo decir “no” a proyectos que no estén alineados con la filosofía de nuestra empresa.


    Yo solía pensar que lidiar con clientes frustrantes era parte del ser un creativo. Pero después me di cuenta que mientras, claro, hay partes frustrantes en todas las relaciones, la frustración debe ser la excepción más que la regla.

   Hay ciertos momentos en que uno quiere volverse la versión freelance de Donald Trump y gritar “Estás despedido!” a todo el mundo que no concuerde con uno. Pero la verdad es que nos merecemos los clientes que tenemos. Malos clientes no son el resultado de una cierta fuerza cósmica que trabaja en nuestra contra, ellos son el resultado de nuestras propias acciones.

    Clientes frustrantes son el resultado de algún tropezón que hemos hecho a lo largo del camino. Para hacer nuestro mejor trabajo y para trabajar con las mejores personas, debemos ser diligentes en nuestra relación con nuestros clientes. Aquí te explico cómo:

Aprende a decir “no”

   Si no parece un buen proyecto para ti, huye antes de que haya dinero envuelto. Hazte preguntas como: Es este tipo de proyectos por el que quiero que me conozcan? Lo semejante atrae a lo semejante, si estás llenando tu portafolio con trabajos que no te interesan lo que estás haciendo es fijar más proyectos de ese tipo. Jason Santa María dio una charla interesante al respecto.

Comunica claramente tus valores al mundo.

   La manera más fácil de hacer esto es hacer entradas al blog y pág web de tu empresa, justo en donde está tu portafolio. Escribe honestamente sobre el trabajo que haces. Esto inmediatamente muestra a los clientes potenciales si sus metas y valores concuerdan con los de tu empresa y ayuda a ahorrar tiempo en descubrir si tú y tu cliente están o no alineados.

Educa a tus clientes.

   Las probabilidades son que hemos sido parte de más proyectos relacionados con nuestro campo que la persona que nos contrató. Este es un chance excepcional para enseñar a nuestros clientes todo lo que hemos aprendido de esas experiencias pasadas.

   Si un cliente no está de acuerdo con algo en lo que tú sabes que tienes la razón, no dejes que eso influencie en tu experticia. Dale la vuelta y demuéstrale al cliente, usando ejemplos, el por qué lo que ellos quieren no funcionaría para el proyecto. Si el cliente logra explicarse y demostrar que su idea va a funcionar, aprende a ceder.

Interroga a clientes potenciales.

    ¿Cuáles son sus gustos en diseño y forma? Están alineados a lo que estás interesando en hacer? No tiene sentido que aceptes trabajar para un cliente que le gusta lo escandaloso si tu tienes una visión más minimalista y discreta. El escaneo de clientes te permitirá escoger a los mejores y con los que puedas hacer un mejor trabajo.

Se claro en la meta del proyecto.

    De esta manera si hay malentendidos, no es una cuestión de lo que el cliente quiere versus lo que tú quieres, lo que es altamente subjetivo, es más una cuestión de la manera de conseguir la meta del proyecto de la mejor manera. Escribe estas metas y vuelve a ellas cuando sea necesario. 

    Es difícil decir que no a clientes (y a su dinero), especialmente cuando estás empezando. Pero como cualquier otra labor creativa, enfócate en calidad desde temprano y tu carrera se facilitara exponencialmente. 

    Después de todo, buenos clientes nos llevan a hacer buenos trabajos, lo que nos lleva a ser más felices y completos (y a quejarnos menos con nuestros compañeros de trabajo sobre como los clientes siguen tomando decisiones erradas). Creando un portafolio con el que estés feliz puede tomar toda una vida. 

Somos responsables del trabajo que hacemos para el mundo, asi que por que no hacer de nuestro trabajo algo grandioso? 

¿Y tú? 

¿Cómo filtras a los mejores clientes? 





Fuente: http://99u.com/articles/18303/we-deserve-the-clients-we-get

Arianna Castiglione Consultora

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